Humo en la cámara de gas

(Entre Tóxicos)

Sabes lo que es fumar
Con una araña roja…?

Una araña roja
Es un insecto muy ácido,
Su ponzoña arde,
Passionado en el amor,
Vil, enardece con el odio.

Sabes lo que es fumar
Con una araña roja…?

Probablemente mueras
Tarde o temprano,
Quizá tarde porque
Es passionado en el amor,
Te dejará sólo…

Ahora sabes lo que es fumar
Con una araña…?

II

El volumen casi muy bajo,
No los escucho bien,
Podrían ser los Bee Gees,
Pero suenan más a escarabajo…

Apenas una rendija
Para que entre el aire,
Humo en la cámara de gas,
Estoy en gravedad cero…

Ahí voy de nuevo,
Otro bate, si puedo armarlo,
Me elevo con la música,
Poison… So in love…

Sexy little thing,
Si quieres venir vienes,
Sino también,
Poison… So in love…

III

Fumo veinte cigarros al día,
Me importa poco donde sea,
Quiero porque me gusta,
Quiero porque yo quiera…

Soy un zángano, entonces,
Me levanto a las tres o cuatro
Y deambulo por la colmena,
No sé si amanece o es noche…

Soy un zángano,
Revoloteo por todas las flores,
Las abejas no me quieren,
Pero me dan de comer mis amores.

Todos los años, decía Maeterlinck,
Nace una reina entonces,
Ellas huyen de la colmena
Y nosotros huimos con ella.

Fumo veinte cigarros al día,
Los fumo en donde sea,..

IV

Que la amo lo saben todos,
No sé cómo y porqué,
Quizá tengan que ver
Los libros de Ulrike Meinhoff,
Quizá lo que leí en su regazo…

Era sólo una periodista,
Se unió a la guerrilla urbana,
Los versos de aquel escrito
Aún me cortan la garganta…

“Carta de una presa
En la galería de la muerte.
No hay manera de controlar ya más la construcción de la oración, la gramática, la sintaxis…
La sensación de que a uno le van quitando a picotazos las asociaciones…
La sensación de quemarse por dentro hasta los tuétanos…
La sensación de encontrarse en el vacío, como encerrado en plomo…”

Y así ella quedaba desnuda,
Salía humo de la cámara de gas…

V

Un vaso de Ron añejo,
Qué bien se siente escuchar
A la Resistencia alemana,
La Baader-Meinhoff band…

La inmortalidad vino
Mucho tiempo después,
Así nace una leyenda,
Casi como por casualidad
Tienes que hacer
Lo que nunca esperan que hagas,
Lo que desencaja al rostro más normal…

A través del túnel más oscuro
Puedes ver una luz pequeña,
Ahora recuerdo que no todos lo logran,
Ahora recuerdo que Meinhoff no la vio…
Qué duro es morir abandonado,
Lo he visto en soldados que no lograron llegar a casa,
Que no tuvieron la suerte de regresar…

VI

Humo en la cámara de gas,
Debería ser gas pero es humo,
Pues no la llegaron a usar,
Humo azul, humo rojo, humo verde como el Cannabis…

Humo en la cámara de gas,
No voy a morir aún
Hasta que sea el momento,
Mientras tenga un hálito
De esperanza contigo…

Empieza el otoño alemán.

VII

“La violencia engendra
Contraviolencia y a una presión
Le sigue otra presión
De signo contrario…

Así suceden indistintamente
La rebelión, la oposición,
El motín o la bambule.”
Ulrike Meinhoff.

El amor saudade

Dos mil años después de Cristo y aún no podemos definir correctamente lo que es el amor, intentamos entenderlo, pero se muestra de tantas formas que realmente no existe con un significado propio. Lo que existen son varias identificaciones, como el amor filial, el amor maternal, el amor a la patria, el amor erótico, el amor platónico, el amor a Dios. En el siglo XVII aparece el término “amor saudade”, que el escritor portugués Manuel De Melo describe como: “Bien que se padece o mal que se disfruta”, y que puede definir a: “Un dolor delicioso”. Por esa difícil traducción del portugués y por su extensa y ambigua definición la palabra “saudade” fue incorporada así al castellano, y también a otros idiomas.

El amor saudade no sólo tiene un significado de índole semántico, psicológico o antropológico, sino incluso ontológico: Sobre cómo observar el ser. En buen romance es una visión de todas las cosas desde una perspectiva distinta a todo lo común, vale decir, moral, ética o socialmente aceptable. Quizá posee una visión más próxima a la estética, le da prioridad a la belleza. El culto del arte en todas las expresiones de la vida nos da posibilidades infinitas de bienestar, el amor saudade vendría a ser esa especie de iluminación al contemplar la belleza en determinado momento, el tomar conciencia de ello y quererlo sentir eternamente. Ese momento de revelación frente a lo que sería la existencia de la vida, el llegar a entenderla cabalmente hasta conmovernos, es el amor saudade. En cierta forma es el amor a la vida revelada a través de la belleza, y la belleza en el arte siempre tendrá ese componente de nostalgia, todo artista hace uso de su melancolía.

Pero todo lo anterior no es suficiente para entender al amor saudade, como por ejemplo, cuando hablamos del amor erótico. En el amor saudade definitivamente hay mucho renunciamiento para encontrar el goce, existe distancia de tiempo o lugar, lo deseas todo pero desde lejos. El antropólogo Robert Briffault dijo: “¡Quién sabe si la autentica sensualidad humana no es hija de la distancia, no se forja y fomenta en la lejanía del objeto!”.

Describiendo este singular fenómeno, el actor brasileño Miguel Falabella dice: “Saudade es básicamente no saber. No saber más si ella continua sufriendo en lugares fríos. No saber si él continúa sin afeitarse por causa de su alergia. No saber si ella usa aún aquella mini. No saber si él fue a consulta con el médico como prometió. No saber si ella se alimenta bien. Si él estuvo yendo a las clases de inglés. Si ella aprendió a estacionar el coche. Si él continua tomando esa cerveza negra. Si ella continua prefiriendo jugo de naranja. Si él continua sonriendo con aquellos ojitos apretados. Si ella continua detestando el Mc Donalds. Si él continua amando…”

Saudade no tiene nada que ver con un remoto recuerdo, por el contrario, siempre se tendrá presente lo amado hasta el final de una vida, se ama a pesar del tiempo y la distancia, a pesar de no disfrutar su presencia, se ama a pesar de no tener contacto, y con ese dolor de ausencia que alimenta el alma. En tiempos efímeros del Facebook y las redes sociales, uno puede enamorarse algunas veces, de una foto, de una voz, sin llegar necesariamente a conocer ese perfil en persona. Y si no piensas alguna vez en conocerlo, pero aún así haz llegado a amarlo, a desearlo, mientras siga siendo constante ese algo o alguien imaginado, eso ya es amor saudade.

El salto del fraile

Sabes Antonella?
Un tío tatarabuelo
Fue un fraile dominico
De antiguas quintas de Lima…

En uno de esos acantilados
O quizá más abajo,
Se arrojó de cabeza
Con todo y hábito,
El mar se lo tragó…

A ese sitio le llaman
El salto del fraile,
Una mujer aparecía
Entre la bruma de Barranco…

Muchas generaciones dicen
Que lo vieron a él penando,
Otros no han visto a nadie,
Pero así son las leyendas,
Ya vámonos de éste baile…!

Crush

Eres mi Crush, Antonella,
Del beso no pasamos nunca,
Tú quieres un amigo
Y yo te doy tan sólo eso…

Somos muy amigos
Como pueden ser dos almas
Tan perdidas que se encuentran,
Sin llorar por favor…

Al menos bota el chicle,
Antonella,
Ahora ríes como una princesa
Y ya te extraño de toda la vida…

Tus labios y mis labios
Juegan buscando el pecado,
La música es triste a lo lejos,
Entonces me abrazas muy fuerte…

Son estas cosas que nos matan
Poco a poco y sin cuidado…

Yummy!

Me enciendo un bate,
La fiesta está plena contigo,
Te diviertes y nada importa…

Mardigras está que arde,
Quién tiene la llave consigo?
Vamos a otro lado, Antonella,
Al lado oscuro del planeta…

Tú me sigues sin pensar,
La Luna estaba llena de vida
Y al canto quieto de los grillos
Me dabas besos frente al mar…

Te enciendes un bate, entonces,
Y es como si vieras el Pacífico
Detrás de un enorme vitral,
La hierba bajo tus pies desnudos…

Vamos a otro lado, Antonella,
Ya no quiero pensar,
No existe ningún futuro conmigo,
Sólo déjame amar…

Vámonos a comer? Yummy!

Cum Dederit

El baño es el culto por excelencia.
Una bañera del siglo XVIII
Tout blanca y con aguas tibias,
Si es posible en unas jarras
Agua de rosas para enjuagarse…

Una bañera lo es todo,
El arte de encontrar el placer,
Los sentidos abiertos al mundo
Y ver cómo purificas tu ser…

Cum Dederit dilectis suis
Somnum.. !

El baño es el culto por excelencia,
Es el amor por la limpieza,
Tu piel blanca en aguas tibias,
Mimado velour de la naturaleza.

Y enjuagarse en agua de rosas,
Secarse en paños de felpa,
Microfibras de puro algodón
Quasi no tocan tu belleza…

Cum Dederit dilectis suis
Somnum…!

Mardigras

Tenías hambre, dijiste,
Vamos por una hamburguesa,
Todas las salsas, pediste…

Antonella del cielo gris,
Lima es muy grande para beber,
Todas las salsas y te puedes perder…

Vamos a Mardigras, querido,
Divertirnos es un deber,
Licántropos han venido…

Y juegan a los carnavales
Como los jugaban antes,
Con agua perfumada
Y confeti de colores,
Biscuits Roses de reims…

Antonella del cielo gris,
Lima es muy grande para beber,
Todas las salsas y te puedes perder…

Fumar es un placer,
Déjame llevarte aquí.

Era época de rosas

Era mucho mayor que yo. Había entrado a trabajar a la seguridad del Hotel Miraflores Cesar’s, destacado al ingreso del lobby del hotel. Yo usaba terno, terno y corbata, entonces mis corbatas enamoraban a las señoras de H Stern. Pero yo en particular andaba enamorado de una dama mucho mayor, yo tenía 28 años, ella tenía 32 y hermosa, trabajaba ahí, vivía en San Isidro.
Ella vendía joyas en H Stern, en el local que tenían en el mismo hotel. El Miraflores Cesar’s Hotel era lo más hermoso en Lima entonces, recibíamos a César Hildebrandt, saludaba y entraba, a Enrique Chirinos Soto, el bus del Santa Ursula le gritaba en coro: “¡Viejo cochino!”. También entraba hermosamente ebrio, super cool, Alfredo Bryce Echenique, lo esperaba su gran amigo, con una etiqueta negra en la mano.
Yo estaba ahí, estúpidamente sobrio toda la mañana, y no conocía muy bien a las señoras de H Stern, a la administradora por supuesto, era amiguísima mía, se divertía mucho conversando conmigo: “¿Cómo conoce a San Agustín?”. “Lo leí hace dos años atrás, en filosofía escolástica”. “¡Ay qué maravilloso!”. Desde entonces, todas las damas de H Stern me parecían fascinantes, todas, pero hubo una. No sé si la más joven pero era mayor que yo, no me hice problemas, por lo que veía era simplemente una mujer super sexy. Muy alta, pelo negro, largo, lacio, hermoso, y un cuerpo espectacular.
Para alguien como yo, que estábamos con vista a la calle y trabajando en público, era parte de toda la cortesía del ingreso del hotel.
Nos coqueteábamos muy, pero muy sutilmente, fue hermoso porque al principio nadie sabía nada, y me sentía muy emocionado, no sabía si era casada, soltera, dueña de un bellísimo trasero. Urdí un maldito plan, sea como sea yo me llevaría de ahí a ese culo, fue mi promesa. Le gustaban mis corbatas, ella fue la que dijo (así de audaz lo recuerdo) a todas las señoras de la joyería: “¡Me voy a comer esa corbata!”.
Ella habló mucho una vez, conversando con el dueño de la joyería delante mío, y con el dulce desparpajo digno de una loba feroz: “Son unas playas nudistas al sur de Lima”. No sé qué más pasó, pero ella empezó una carrera de Derecho en la Universidad conmigo, llegó a ser ¿Juez o Fiscal? No supe más…
No recuerdo su nombre, era una hermosa dama, era época de rosas en Lima, y en esa temporada se podaba. Eran tiempos de poda….